martes, 19 de abril de 2011

Un momento para pensar en el tiempo...

Es agradable poder recordar cuando tenía 4 años y pensaba en "problemas", pero luego me dejaba llevar por la algarabía de mis pequeños amigos. Sin darme cuenta ya tenía 5 años y los remotos recuerdos de cuando tenía esa edad son de juegos y confusión.
 Inicié primaria y no me acuerdo como nos conocimos, pero ahí estábamos todos riendo y jugando otra vez. A pesar de todo ello sentía dolor en mi alma y lo recuerdo claramente, pues en momentos me ponía a llorar tratando de encontrar alivio, la figura de mi madre me daba respiro; pero el tomar conciencia de mi situación se hacía inevitable. A veces escuchaba lo bien que hablaban de Mí mis profesoras y mis tías, pero no me importaba la tranquilidad no podía ser, sino lograba entender...
 Muchos de estos sucesos marcaron mi vida y mi carácter, el tiempo pasa rápido, pero no borra; lo pienso, no es tan agradable. Pero he podido aprovechar algunas cosas de ello y eso es bueno.
En mi pubertad me reconozco cobarde para muchas cosas, intentando refugiarme en la ignorancia de los problemas. Pero en verdad era inevitable, sentí la necesidad de buscar soluciones, de hacerme más preguntas, de experimentar, de escuchar consejos y nuevas opiniones. Oraba tratando de ordenar ideas y de manera débil empecé; cogía fuerza y había instantes en los que me debilitaba; caía. Pero nuevamente empezaba, formé parte de una agrupación de danza, de la banda de mi cole, participaba en exposiciones, salí a declamar poemas, estuve en un equipo de prensa; quería crearme instantes para recordarlos en momentos como este, al igual que ahora creo momentos para recordarlos a futuro.
Me fue bien, me va bien, encontré en amigos, soluciones, la medicina para seguir viviendo; en mi familia, la fortaleza de mis ideas y en Dios el suplemento necesario de mi espíritu.
Actualmente tengo 18 años, el tiempo ha pasado rápido; pero no borra y es mejor así, pues lo vivido no es en vano...
Siento gran cantidad de energía recorriendo mi ser, me invade la alegría, pero sigo necesitando de esos momentos de meditación, que me ayudan a contrastar mis emociones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario